Posteado por: Omar George Carpi | mayo 18, 2013

Periodismo cultural televisivo… ¿cuán cerca de la Cultura?


Lo que a continuación transcribo son las respuestas a un  cuestionario que me hizo llegar la estudiante de periodismo Linet Perera con vista a su tesis de licenciatura. Sus preguntas me provocaron algunas reflexiones que, además de tributar a los propósitos de la demandante, quisiera socializar con los lectores de mi blog.

 1. ¿Qué ventajas le brinda un medio como la televisión al discurso periodístico?
Indiscutiblemente, la ventaja del goce estético provocado por la imagen y su tratamiento. El resultado de ese proceso puede ser, en términos preceptivos, emocionalmente mucho más intenso que el provocado por la literatura (o manifestaciones periodísticas afines) y el lenguaje radiofónico, a partir de los recursos de expresión que les son afines.

2. ¿Qué características presenta el periodismo televisivo en Cuba?
No creo que difiera mucho del periodismo hecho para otros medios: apegado a la “oficialidad”; poco conectado con las expectativas y las necesidades informativas de la gente; menguadas sus proyecciones editoriales por decisiones impuestas por instancias políticas o administrativas; limitado en sus posibilidades informativas u opinativas por la hermeticidad de las fuentes.

3. ¿Cuáles pudieran ser las fallas y fortalezas del periodismo televisivo cubano?
En cuanto a fallas, desaprovechar las potencialidades de un medio idóneo para que la gente exorcice sus angustias y preocupaciones a partir de una visión más consecuente con sus problemas cotidianos, facilitada por la vehemencia, la veracidad y el impacto del lenguaje audiovisual. Además, el desaprovechamiento de esa impresión – propia también del medio – de que se democratiza la opinión pública: una percepción unas veces con más, otras con menos fundamento, pero que en todo caso tiene un efecto terapéutico en el generalizado escepticismo con que la población ve la gestión de nuestros medios.

Y si de fortalezas hablamos, sigue siendo la televisión, y por ende el periodismo que se hace en ella, la opción mediática más asequible para la gente, dada la popularidad y el alcance que tiene este medio en nuestro país.

4. ¿Cuáles son las características profesionales y valores que debieran tener los periodistas del medio?
Ante todo, lo que la televisión exige de sus hacedores: presencia, voz, elegancia mesurada. Y en el periodismo en particular, el justo medio de una proyección comunicativa que lo distinga como profesional a la vez que lo ubique en la misma dimensión de sus conciudadanos, ante problemas y preocupaciones compartidos. La modestia y la honestidad, que como valores dicen mucho de la ética tanto profesional como personal, no sólo se intuyen por parte del receptor, sino que en el caso de la televisión, éste puede “verlas” en el ejercicio periodístico. Por tanto, el vanidoso y el hipócrita que se desempeñan en este medio, no tardarán en delatarse.

5. ¿Cómo cree usted que es entendida la cultura en la televisión cubana?
Más como un conjunto de manifestaciones artísticas o de eventos relacionados con el sistema institucional de la cultura, que como un concepto mucho más abarcador, conectado a la idiosincrasia y la identidad del pueblo cubano, definida ésta, como toda identidad, como la apropiación distintiva de ciertos repertorios culturales, que nunca serían homogéneos, estáticos ni inmodificables y que se encuentran en nuestro entorno social, en nuestro grupo o en nuestra sociedad.

6. ¿Cree que la televisión posibilita la divulgación del acontecer cultural del país?
Atenido a lo expuesto en el punto anterior, es lo que más hace, si nos limitamos a un criterio meramente “informativo” del quehacer cultural como dinámica de eventos, referencias y actividades vinculados a la cultura artístico literaria. Si lo analizamos como lo perfectible, lo integral y lo trascendente, todavía le falta. Se trata, en última instancia, de complementar en el ejercicio periodístico esas dos visiones tradicionales del concepto de cultura: como arte y vida intelectual, de una parte, y de otra como significados y valores sedimentados en un modo de vida específico.

7. ¿Cuáles pudieran ser las características del periodismo cultural televisivo?
Sin dejar de hacer lo que hasta ahora ha hecho, debería proponerse la divulgación y el análisis de problemas más trascendentes planteados por el actual proceso de transformaciones que lleva a cabo el país y su impacto en la cultura. Digamos, por ejemplo, denunciar la ecuación economicista a la que algunos dirigentes pretenden reducir los procesos culturales, a tenor de los cambios inducidos por los Lineamientos que se aprobaron en el VI Congreso del Partido; contribuir a la conciencia de que, independientemente de los avatares de la economía, el Estado tendrá que seguir atendiendo, protegiendo y subvencionando determinadas áreas y manifestaciones de la cultura; emplazar a la burocracia y a la tecnocracia aún imperantes en el sistema institucional de la cultura que atentan contra el proceso de creación y los creadores; impugnar la visión distorsionada y empobrecida que se suele dar de nuestra cultura en las instalaciones turísticas, violando en no pocos casos las jerarquías artísticas; abogar por la necesidad de programar con sentido estratégico y de desarrollo toda necesidad cultural.
8. ¿Cómo valora el periodismo cultural que se hace en la televisión cubana?
Insisto: un periodismo poco dado a problematizar los fenómenos vinculados al hecho cultural. Muy perentorio, para nada trascendente. Proclive a exponer lo más epidérmico de un suceso sin atender a sus interconexiones con otras aristas de la sociedad (si no, vean “las polémicas” en torno al reguetón). Demasiado centrado en la cultura artístico literaria, en detrimento de otros aspectos sustanciales de la Cultura. Y – ya no tanto en el quehacer periodístico, como en la programación en general de la televisión – falta de rigor en la observancia de las jerarquías artísticas.
9. ¿Cree usted que le periodismo cultural televisivo es valorado por los directivos del medio?
No en toda su magnitud. Se le piensa más como el aporte a una “sección” imprescindible en todo espacio informativo (como puede ser la información deportiva) que como una propuesta avalada por una visión estratégica de las prioridades en el ámbito cultural. No pocas veces es un relleno, o un “salve” para redondear el tiempo de un noticiero.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Categorías

A %d blogueros les gusta esto: