Posteado por: Omar George Carpi | abril 25, 2013

Loyola In Memoriam: Las Huellas de un Charanguero


 Promoción del documental trasmitida por el canal Perlavisión en los días previos al estreno

Acaba de estrenarse en Cienfuegos un audiovisual dedicado a Efraín Loyola, una de las principales figuras de la música de Cienfuegos y de Cuba. Sus realizadores me pidieron que hiciera la presentación del documental. Para la ocasión redacté este texto que ahora comparto con ustedes:
Hace apenas unos días, Bárbaro Cabezas y Erwin Hernández, los principales inspiradores de este proyecto que hoy vamos a presentar ya concretado, literalmente me emboscaron a la entrada del telecentro Perlavisión para conminarme – y no crean que exagero con la dureza del verbo que acabo de usar – a presentar su documental “Las Huellas de un Charanguero”.
De nada valió que me excusara con la poca disponibilidad de tiempo, el exceso de trabajo y otros pretextos por el estilo que solemos enarbolar cuando nos sorprenden con una solicitud inesperada. Les dije incluso algo que sí es verdad: que me siento más cómodo frente a una cámara de televisión que frente a un auditorio como el que esta noche nos acompaña. En realidad, nunca he podido superar cierta fobia a este formato de comunicación grupal.
Pero mis amistosas protestas fueron en vano. No tuvieron piedad. Y en parte por eso estoy aquí.
Y digo “en parte” porque esa otra parte de mí que se negaba a venir, fue cediendo hasta el punto de no concebir cómo hubiera podido perderme la ocasión de compartir con ustedes una velada tan especial como la que nos promete esta noche. Esta trasmutación de mi actitud, el cambio de mi opinión y de mi ánimo, ocurrió en la medida en que iba viendo – digo mejor, disfrutando – “Las Huellas de un Charanguero”.
Efraín LoyolaY es que conocí muy bien al protagonista de esa historia. Con Efraín Loyola compartí muchas veces: en la calle, en su casa, en reuniones y tertulias en la sede local de la UNEAC. Y resulta que ahora, de pronto, tras casi dos años de extrañarlo en los espacios en que me era habitual encontrarlo, los realizadores de este audiovisual me lo devuelven tal cual era: hablador, dicharachero, franco, amistoso, con una vanidad que se le dispensaba, no sólo porque a diferencia de otras que uno suele encontrarse por ahí, la de él sí tenía fundamento – recuerdo que solía decir que era el flautista más viejo en ejercicio en el mundo. Y por supuesto, no había quien se lo discutiera – sino sobre todo, porque cuando hablaba de sí mismo era tan sincero, que no podía dejar de ser humilde: rara paradoja del genio. Y Loyola lo era.
Si no fuera porque estoy seguro de que todo el que lo conoció va a reencontrarlo así en este documental, me hubiera evitado estas disquisiciones que podrían parecer fruto de emociones alentadas por el recuerdo.
A reforzar esta imagen de espontaneidad, de desenfado y por ende de autenticidad, contribuyen las entrevistas hechas al músico en ambientes a veces no precisamente “cuidados” en lo que a imagen y sonido se refiere: eventuales contaminaciones sonoras o desaliños que en definitiva favorecen el carácter testimonial de esas intervenciones.
Pero lo que Loyola no dice – por recato, o por olvido – se encargan de precisarlo otros entrevistados que desde la academia, la experiencia o la vivencia, ubican al artista en el justo y privilegiado lugar que ocupa en la música popular cubana.
Loyola el creador, Loyola el fundador, Loyola el maestro: ninguna de las dimensiones del hombre o del artista queda fuera en una muy bien hilvanada comparecencia de especialistas, compañeros, colegas y alumnos del músico, cuyas diferentes perspectivas expuestas a través del documental van dibujando la personalidad del protagonista.
Incompleta quedaría no obstante esa propuesta si no se aprovechara, como recurso de contextualización, llevado en paralelo a la historia de vida, las referencias al origen, el “acriollamiento” y la re proyección internacional de la charanga, el formato al que más aportaron la creatividad y el virtuosismo de Loyola.
Mención aparte merece el “empaque” formal de este trabajo. Fotografía y edición se dan la mano para recrear ambientes y lugares que, al igual que El Maestro, pertenecen a siglos diferentes. Oportunamente insertados aparecen textos periodísticos o de artículos especializados con remisiones que apoyan la narración, acompañada ésta por una información adicional que ya no está en el discurso sino en la música, al mostrarnos ésta cómo un género y un formato foráneos fueron evolucionando hasta convertirse en expresión de nuestra identidad. Así de acertada fue la selección y utilización de la banda sonora.
Bueno, como no quiero llegar por este camino al despropósito de describirles el documental, los invito a ver “Las Huellas de un Charanguero”. Ojalá que lo disfruten como yo lo disfruté la primera vez, al punto de quedarme con estas ganas de verlo de nuevo.

Datos de la obra

Obra: “Las Huellas de un Charanguero”. Las huellas 2

Género: Documental.

Tiempo: 35 min.

Formato: SONY XDCAM EX1080i (1920×1080 HQ)

Soporte: DVD

Equipo de Realización:

Guión y Dirección: Bárbaro Cabezas García.

Dirección de Fotografía y Edición off line: Erwin Hernández Pérez de Alejo.

Diseño de Imagen y Efectos Visuales: Rafael Álvarez Conde.

Locución en off: Zaily Bermúdez.

Subtitulaje y Banda sonora: Proyecto Espacio Mixing.

SINOPSIS:

Tres testimonios paralelos que convergen en el arte y en el patrimonio cultural de una ciudad. El formato musical llamado Charanga desde sus inicios, la vida de un Charanguero que deja una huella imperecedera y eterna para la música cubana y una ciudad testigo del andar de un Hijo Ilustre con oficio y sacrificio por la música y la cultura.

La vida artística del Maestro Efraín Loyola que recorrió varias épocas y momentos históricos de nuestro país, además de ser formador de varios músicos que hoy forman parte de grandes orquestas nacionales y en el extranjero, a su vez fundador de dos grandes agrupaciones representativas de la música cubana tradicional: ¨Orquesta Aragón¨ y el Conjunto ¨Los Naranjos¨.

Personalidades participantes en la obra:

Dr. Jesús Gómez Cairo.

Musicólogo e Investigador. Director del Museo Nacional de la Música.

Dr. José Reyes Fortún.

Musicólogo, Investigador y Escritor. Sub Director del Museo Nacional de la Música

Discípulos de Loyola:

Efraín Cepeda. Músico

Justo Ferrer. Director de la Banda de Música de Palmira. Músico.

Orlando Beltrán. Músico. Orq. Maravillas de Florida.

Joseíto Beltrán. Músico retirado de la Orq. Aragón.

Alfredo Laroye: Director de la Sonora Laroye. Músico.

Luis E. Ramírez: Escritor. Autor del Libro ¨Flauta por Flauta¨.

Instituciones y Organizaciones participantes:

Museo Nacional de la Música.

Unión de Escritores y Artistas de Cuba

Centro Provincial de la Música.

Centro Provincial de Cine.

Museo Provincial de Cienfuegos.

Biblioteca Provincial.

Sociedad Fílmica ¨Saúl Yelín

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